Cuantificacion de la carga de entrenamiento

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Cuantificacion de la carga de entrenamiento

Written by: Super User
Creado: 16 Abril 2017
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Cuantificacion Carga Entreno

Desechando aquella idea de que el entrenamiento no es solo ponerse las zapatillas y ponerse a correr, la cuantificación de la carga de entrenamiento toma un papel relevante si no determinante.

La carga de entrenamiento es el equilibrio entre la actividad física y la recuperación para que se asimile la carga.  La cuantificación de la carga de entrenamiento de un atleta profesional difiere de la de un atleta popular por aquello de las innumerables variables que intervienen directamente en el estado físico de éstos últimos (trabajo, conciliación de la vida familiar, estudios, etc.). Considero que estos elementos han de tenerse en cuenta a la hora de ajustar la carga de entrenamiento de un atleta de nivel amateur, ya que el equilibro vendrá determinado por lo que realmente se hace y lo que se debería de descansar para asimilar la carga de entrenamiento y se produzcan adaptaciones, sin olvidar las particularidades de la vida diaria de cada deportista.

Aquellos atletas que entrenan bajo la dirección de un plan de entrenamiento genérico publicado en alguna revista, o en redes sociales con la sola idea de ejecutar el entrenamiento planificado, no valoran los efectos que en realidad se producen en el organismo por carecer de los conocimientos propios de un entrenador, no conocen los espacios que requieren la secuenciación de las cargas de entrenamiento, llegando incluso a entrenar en estados importantes de fatiga por el hecho de realizar el entrenamiento que el plan señala para ese día, yendo en contra de nosotros mismos tanto el entrenamiento como el resultado final.

Me gusta diferenciar dos aspectos relativos a la carga de entrenamiento, siendo la carga programada y la carga real.

La carga programada es la que figura sobre el papel, sin más.

La carga real viene a estar determinada por los cambios fisiológicos que se producen en nuestro organismo con ocasión de cada entrenamiento y que conviene conocer para poder hacer una interpretación correcta sobre lo que planeamos y lo que esperamos. A modo de ejemplo, podemos señalar un entrenamiento para hoy de 1 hora y 15 min., en umbral aeróbico extensivo y cómodo, asequible para la condición física del deportista por la duración de la carga. De esta manera tenemos la opción a planificar un entrenamiento para el día siguiente a umbrales más altos o a ritmos más intensos.

Por otro lado, si lo planificado es el mismo entrenamiento que el ejemplo anterior, pero me sumo a un grupo de corredores con un nivel superior al que me permite mis características, pero además los últimos 6 kilómetros los hemos hecho a una intensidad propia de mi ritmo de competición incluso por encima, desde el punto de vista orgánico la asimilación de la carga va a necesitar más horas de recuperación que el primer ejemplo. Si al día siguiente el plan de entrenamiento me ofrece series de 500 metros y no estoy recuperado para afrontar esa carga, el entrenamiento comienza a ir en la dirección contraria a la que pretendemos volviéndose en nuestra contra.

Reitero que no solo tenemos que saber cuál es la carga programada sino que hay que tener un control absoluto sobre la carga real o como se ha dicho, los efectos del entrenamiento sobre el organismo.

Como preparador fisico, me gusta conocer a diario los datos referentes al entrenamiento y desarrollo de las sesiones de mis atletas. En menor medida pero no menos importantes, aquellos datos relativos a entrenamientos a umbral extensivo que, una vez familiarizado con el rendimiento del atleta, ya conozco de antemano los efectos que la sesión programada surte sobre el organismo. A pesar de ello, algunos atletas entrenan por encima de sus posibilidades tratando de darme a entender que el entrenamiento está dentro de sus posibilidades, si bien desde el ojo analítico del entrenador, bastará cotejar los datos e impresiones del atleta en la próxima competición para conocer como están fluctuando las cargas de los entrenamientos. Aquí es donde recomiendo no entrenar con grupos de atletas cuando su rendimiento óptimo queda lejos de las posibilidades individuales. Un entrenamiento se vuelve en nuestra contra cuando se aleja del fin que se persigue.

En relación al supuesto atleta que menciono en el párrafo anterior, si este tiene que rodar a un ritmo de 5´30” y lo hace en grupo a ritmo de 5´00”, esto va ir en contra de las posibilidades de aquél a medio y largo plazo, por lo que es fundamental obtener el razonamiento crítico del atleta y primeramente no “auto engañarse”, adaptándose a grupos de entrenamiento integrados por atletas con ritmos similares a cada cual. Solo de esta manera el entrenamiento quedaría integrado dentro de la carga real que se propone.

La carga real es lo que va determinar la evolución de cada uno de los atletas. Si el atleta sabe transmitir al entrenador las sensaciones, el entrenador podrá ajustar mucho mejor el entrenamiento del día siguiente, si bien, y aunque yo envío a los atletas el entrenamiento de forma semanal, en ciertas ocasiones lo hago de forma diaria, pues mantengo la reserva de que hasta que el atleta no me dé el feeback yo no le doy el plan del día siguiente. Considero que esa manera de poder ajustarlo, nos ofrece muchísimas posibilidades de hacerle mejorar de la manera más idónea en relación a la eventualidad, momento o situación, que en numerosos casos coincide con molestias que padece el atleta u otras circunstancias que lo justifican.

La planificación de una temporada, es difícil de desarrollarla al 100% dado que hay imprevistos que obligan a cambiar de estrategia, sobrecargas, lesiones, enfermedades, que obligan al reajuste de la planificación.

Me causa estupor observar planificaciones estandarizadas de dos meses sin ningún tipo de control sobre ese plan. Los atletas a pesar de sufrir ciertos contratiempos, siguen ejecutando el plan tal cual está redactado, lo que en algunos casos, entraña riesgo para la salud máxime cuando hablamos de maratones, carreras por montaña o ultras. Aquí es donde tengo que recomendar que aquellos atletas que verdaderamente dedican su tiempo a entrenar, lo hagan bajo la dirección de un técnico cualificado.  

Nuevamente apelo al sentido común, sin que este sentido sea el menos común de los sentidos, tratando estas cuestiones como cuestiones obvias.

Voy a recordar que referente a la carga de entrenamiento, los parámetros que debemos de controlar son los referentes al volumen, la duración, el número total de estímulos, la frecuencia de entrenamiento (diaria o semanal), la densidad y la intensidad. Una carga no ajustada, es una carga irreal con una pérdida de rendimiento absoluto.

 Juan A. Moreno

Socio fundador y Dtor. Técnico Trainerweb Zone (éTWN)

Preparador Fisico