La oscilación vertical (OV) es uno de los datos de dinámica de carrera que podemos utilizar para conocer mejor cómo se mueve nuestro cuerpo mientras corremos. Puede resultar especialmente interesante cuando queremos analizar la economía de carrera, pero no debe interpretarse de forma aislada ni perseguir simplemente el valor más bajo posible.
¿Qué es la oscilación vertical?
La oscilación vertical describe cuánto se desplaza verticalmente el cuerpo durante la carrera. Los dispositivos que ofrecen esta métrica suelen expresarla en centímetros y la obtienen mediante sensores de dinámica de carrera.
En el caso de Garmin, por ejemplo, la oscilación vertical representa el movimiento vertical del torso durante cada paso. La misma plataforma ofrece también la relación vertical, que relaciona la oscilación vertical con la longitud de zancada y la expresa como porcentaje.
Esto es importante porque una misma oscilación vertical puede tener un significado diferente cuando cambia la velocidad o la longitud de zancada. Por eso, analizar únicamente los centímetros de oscilación puede llevar a conclusiones equivocadas.
¿Una menor oscilación vertical significa correr mejor?
No necesariamente. La relación entre la biomecánica y la economía de carrera es real, pero es mucho más compleja que intentar reducir una única variable.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró una asociación entre un menor desplazamiento vertical y un menor coste energético de carrera. Sin embargo, también mostró que las variables biomecánicas consideradas de forma aislada explican solamente una parte de las diferencias individuales en economía de carrera.
Por tanto, no sería correcto establecer un valor universal de oscilación vertical que todos los corredores deban intentar alcanzar. La técnica eficiente es aquella que permite desplazarse con un coste adecuado para las características y la velocidad del corredor.
La velocidad modifica la oscilación vertical
Uno de los aspectos más importantes para interpretar este dato es la velocidad. Cuando corremos más rápido cambian la longitud de zancada, la frecuencia, el tiempo de vuelo y diferentes variables biomecánicas. Por ello, comparar la OV de dos sesiones realizadas a velocidades diferentes puede resultar poco útil.
De hecho, Garmin señala que los ritmos más rápidos pueden ir acompañados de cierta elevación de la oscilación vertical. Para interpretar mejor el dato puede ser más interesante observar la relación vertical, que tiene en cuenta simultáneamente la oscilación y la longitud de zancada.

Imagen 1: relación entre oscilación vertical y longitud de zancada.

Imagen 2: ejemplo de diferentes valores de relación vertical.
¿Qué es la relación vertical?
La relación vertical se obtiene relacionando la oscilación vertical con la longitud de zancada y expresando el resultado como porcentaje. Es una métrica especialmente útil porque introduce el componente horizontal de la carrera.
Por ejemplo, dos corredores pueden presentar una oscilación vertical similar, pero si uno consigue una mayor longitud de zancada a esa misma velocidad, su relación vertical será diferente. Por este motivo, observar la evolución de ambas variables puede aportar más información que centrarse exclusivamente en los centímetros de OV.
La fatiga también puede modificar la dinámica de carrera
La técnica de carrera no permanece necesariamente idéntica durante toda una sesión. Cuando aparece la fatiga pueden modificarse la cadencia, la longitud de zancada, el tiempo de contacto con el suelo y otras variables biomecánicas.
Por eso puede resultar interesante comparar los datos obtenidos al comienzo y al final de una sesión realizada a intensidad y terreno similares. Un cambio de la OV o de la relación vertical no demuestra por sí mismo que la técnica haya empeorado, pero puede servir como una señal para analizar qué está ocurriendo.

¿Qué ocurre cuando cambia la pendiente?
La pendiente modifica de forma importante la mecánica de carrera. Correr cuesta arriba requiere una estrategia diferente a desplazarse en terreno llano y, en muchas situaciones, aumenta la frecuencia de paso y reduce la longitud de zancada.
En una subida pronunciada no tendría sentido exigir al corredor que mantuviera exactamente los mismos valores de oscilación vertical, longitud de zancada o cadencia que en llano. La técnica debe adaptarse a las características del terreno y al objetivo del esfuerzo.

La oscilación vertical en trail running
En trail running, la interpretación de las métricas de dinámica de carrera es todavía más compleja. El terreno cambia constantemente y aparecen pendientes, obstáculos, curvas, piedras, raíces y diferentes superficies que obligan al corredor a modificar su patrón de movimiento.
En estas condiciones, no tiene sentido intentar mantener una determinada oscilación vertical de forma artificial. La prioridad debe ser adaptar la técnica a la pendiente y al terreno, mantener una buena capacidad de propulsión y utilizar una frecuencia de paso adecuada a las circunstancias.
En carreras de montaña de larga duración, además, la capacidad de mantener una técnica suficientemente estable cuando aparece la fatiga puede ser más relevante que conseguir un determinado número de centímetros en una pantalla.
¿Debemos intentar reducir la oscilación vertical?
No como objetivo aislado. La evidencia relaciona determinadas características biomecánicas, entre ellas un menor desplazamiento vertical, con la economía de carrera, pero modificar conscientemente una variable técnica no garantiza que el resultado sea mejor.
Forzar una técnica determinada puede incluso aumentar la tensión muscular o modificar otras variables que también influyen en el rendimiento. Por eso, si se detecta una oscilación vertical elevada, primero conviene analizar el conjunto de la técnica, la velocidad, la cadencia, la longitud de zancada, la fuerza y las características del corredor.
La fuerza y la técnica pueden contribuir a mejorar la economía
La economía de carrera depende de numerosos factores. La fuerza de las extremidades inferiores, la capacidad de producir y reutilizar fuerzas elásticas, la coordinación y la experiencia pueden influir en la forma en que un corredor se desplaza.
Por ello, mejorar la técnica no debería reducirse a realizar ejercicios para intentar disminuir la OV. El trabajo de fuerza y una progresión adecuada del entrenamiento pueden formar parte de una estrategia más completa para mejorar la economía de carrera.
Cómo utilizar este dato en tu entrenamiento
La oscilación vertical puede ser útil como dato de seguimiento cuando se registra en condiciones comparables. Por ejemplo, podemos observar cómo evoluciona a una velocidad determinada, en un terreno similar y durante sesiones repetidas.
Lo interesante no es buscar un número perfecto, sino detectar tendencias y relacionarlas con otras variables. Si un corredor mejora su rendimiento manteniendo una determinada relación entre cadencia, longitud de zancada, frecuencia cardiaca y dinámica de carrera, esos datos pueden ayudar al entrenador a comprender mejor su evolución.
La tecnología puede aportar información muy útil, pero siempre debe interpretarse dentro del contexto del entrenamiento y de las características individuales del corredor.
La clave no es correr con menos oscilación, sino correr de forma eficiente. La OV, la relación vertical, la cadencia y la longitud de zancada son datos que pueden ayudar a comprender cómo evoluciona tu técnica, pero deben interpretarse conjuntamente.
Si quieres analizar tu técnica de carrera y entender qué variables pueden estar limitando tu rendimiento, en el entrenamiento personalizado de running y trail podemos integrar estos datos dentro de una planificación adaptada a tu objetivo y a tu evolución.
Analiza tu técnica y mejora con criterio
J.A. Moreno
Entrenador de Running y Trail | Preparador Físico
Referencias:
Van Hooren B, Jukic I, Cox M, Frenken KG, Bautista I, Moore IS. The Relationship Between Running Biomechanics and Running Economy: A Systematic Review and Meta-Analysis of Observational Studies.
Garmin. Información sobre la relación vertical en dinámica de carrera.