Si estás pensando “quiero correr un maratón”, probablemente una de las primeras preguntas que te hagas sea cómo organizar todo el entrenamiento. Correr 42,195 kilómetros requiere mucho más que acumular kilómetros: hay que construir una base, desarrollar la resistencia, trabajar diferentes intensidades, preparar la musculatura, practicar la estrategia de carrera y llegar a la competición con la fatiga controlada.
La estructura del entrenamiento debe adaptarse al nivel del corredor, su experiencia, el tiempo disponible para entrenar y, sobre todo, al objetivo que pretende conseguir. No necesita el mismo planteamiento una persona que quiere completar su primer maratón que un corredor que pretende mejorar una marca.