Cuando hablamos de una carrera de montaña, la distancia en kilómetros es solo una parte de la información que necesitamos para comprender la exigencia real de la prueba. Dos carreras con la misma distancia pueden presentar demandas muy diferentes si cambian el desnivel positivo, el terreno, la tecnicidad, la altitud o el tiempo que el corredor necesitará para completarlas.