Desde mi propia experiencia como entrenador.
La preparación de un maratón ha cambiado mucho en las últimas décadas. La experiencia de entrenadores y corredores, junto con la investigación sobre fisiología del ejercicio y rendimiento, nos permite cuestionar algunas de las ideas que durante años hemos considerado prácticamente obligatorias.
Una de ellas es la necesidad de realizar siempre las tradicionales tiradas largas de 30 o 32 kilómetros como elemento imprescindible para preparar un maratón.
¿Significa esto que correr 30 kilómetros no sirve? Evidentemente no. Una tirada larga puede ser una herramienta muy útil. La cuestión es otra: ¿cuánto tiempo, qué intensidad y qué distancia necesita realmente cada corredor?