¿Tu estómago te abandona antes que tus piernas?
Si eres corredor de fondo, tanto de carreras por montaña como de asfalto, probablemente te haya pasado alguna vez: estás en mitad de una tirada larga o en competición y, de repente, aparecen náuseas, sensación de hinchazón, molestias abdominales o diarrea. Las piernas pueden estar respondiendo bien, pero el aparato digestivo empieza a poner límites.
Las molestias gastrointestinales son relativamente frecuentes en los deportes de resistencia y pueden verse influidas por muchos factores: la intensidad y duración del ejercicio, el calor, la hidratación, el tipo y cantidad de alimentos o carbohidratos ingeridos y, sobre todo, la tolerancia individual.
Y hay algo importante que muchos corredores desconocen: la tolerancia a ingerir alimentos y líquidos durante el ejercicio también se puede entrenar.
No significa que el estómago funcione igual que un músculo, sino que la exposición progresiva y planificada a la ingesta durante el ejercicio puede mejorar la tolerancia y reducir algunas molestias en determinados deportistas.
En este artículo descubrirás:
- Qué es el entrenamiento digestivo
- Por qué puede ser útil para corredores de fondo y trail
- Cómo empezar a entrenar la tolerancia a la ingesta
- Cómo progresar con los carbohidratos durante el ejercicio
- Qué errores pueden favorecer las molestias gastrointestinales
- Cómo llevar la estrategia nutricional del entrenamiento a la competición